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carta de despedida de un perro

gracias-por-cuidarme

27 May carta de despedida de un perro

Encontré en internet esta carta de despedida de un perro al humano que lo cuidó.

Realmente me ha emocionado y quería comentarla. Al final de este post os dejo el enlace para que podáis leer vosotros también este lindo mensaje.

Es una carta que muestra la gratitud por los cuidados y mimos recibidos en vida, y alienta a dárselos a otra mascota que lo está esperando.

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La primera parte de mi vida fue muy dura.

Yo también sé lo que es vagar por las calles, pasando frío, calor, hambre, soledad, soñando si habría para mí un humano especial que me acogería.

Dejar de no importarle a nadie o sufrir maltrato.

Somos tantos los que morimos sin conocer el amor de un compañero de dos patas, sin tener un hogar, ni unos cuidados mínimos.

gato-callejero

Conozco la mezcla de alegría y desconfianza que sentimos al ser recogidos de la calle.

¿Será este humano un ángel?

Pero, al pasar por los desagradables momentos de curas, desinfecciones, análisis y demás remedios, sabemos que estamos en el buen camino.

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Nos cuidan, nos alimentan y nos hacen una cosa que se llama foto para que ese humano especial, que cada vez lo tenemos más próximo, nos encuentre rápido.

Así me encontró Amitachula y, desde entonces, todo cambió.

Ella se encarga de que la casita este caliente en invierno y fresquita en verano.

Me trae las latitas más ricas que he comido nunca. Me hace lo que ella llama “mezcla gourmet” de pienso. Incluso ha comparado un tarro muy bonito para guardarla.

Me ha hecho, con sus propias manos, una camita muy chula.

Ayer, la pobre vino cargada con unas cajas para hacerme un rascador.

¿Sabéis la alegría que supone saber que, después de un inicio tan duro, ahora soy el gatito consentido de mi Amitachula?

¿Qué soy importante para alguien?

¡¡¡Ayyyy!!! Es que me pongo “to hueco” sólo de pensarlo.

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No sé el tiempo que estaremos juntos y ruego porque me vaya yo antes. No soportaría perderla.

Ella se entristecerá, pero sabrá que en ese momento seré yo el ángel que cuide de ella para que le pueda dar todo lo que yo ahora disfruto a otro compañero.

Sé que conmigo ha aprendido a disfrutar de cada momento que vivimos juntos.

Aunque confieso que, a veces, le hago de rabiar un poco.

Los animales somos sabios y sabemos que lo único que cuenta es el presente.

Nosotros olvidamos rápido los malos ratos pero vosotros no.

El truco está en que hagamos juntos recuerdos bonitos y alegres.

Cuando hoy regrese a casita, la recibiré con muchos mimos, aunque me llame mosca cojonera.

Acabaremos, como cada día, agotados de jugar y, entonces, cuando descanse sobre su regazo, le daré, con mucho cuidado, una caricia en la cara con mi patita.

Pinchando aquí podréis leer la carta que os he comentado, y espero que os guste.

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