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Las mascotas tambien tenemos sentimientos

26 Oct Las mascotas tambien tenemos sentimientos

Que las mascotas tenemos sentimientos esta fuera de toda duda.

Sobre todo para los humanos que han tenido y amado a sus mascotas.

Nadie como ellos para saber de nuestro sufrimiento altruista o nuestro afecto desinteresado.

Ellos llevan años sintiendo el cariño con el que recibimos su vuelta a casa o cómo entendemos su estado de ánimo.

Sin embargo, hasta hace menos de un siglo, la ciencia no se ha ocupado de nuestro comportamiento.

Esta disciplina se conoce cómo etología.

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Varios neurobiólogos europeos y norteamericanos realizaron estudios con resonancia magnética para saber que ocurre en el cerebro de los perros.

Y descubrieron lo que nuestros amitos saben desde hace tiempo: los animales tenemos emociones complejas que nos acercan a los humanos.

Cómo soy muy educadito, empezaré con los canes:

 

Los sentimientos de los perros

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“The Dog Project” investigación pionera de la Universidad de Emory en Atlanta (EE.UU.) fue la primera en practicar resonancia magnética a los perros.

Primeramente utilizaron el procedimiento de imagen por resonancia magnética, para medir la actividad cerebral por la detección de cambios asociados en el flujo sanguíneo.

Se expusieron a varios perros a los olores de familiares y desconocidos, ya que el olfato es uno de los sentidos más desarrollados en los canes.

El resultado evidenció que el núcleo caudado (“centro de recompensa” del cerebro perruno, asociado en los humanos a la belleza y el amor romántico) se activaba con los olores familiares.

 

Compartiendo sentimientos

 

Este mismo método, pero con los sonidos, lo aplicó la Universidad de Eotvos Lorand de Budapest.

Los perros estudiados fueron expuestos a unos 200 sonidos de voces humanas y ladridos, con un amplio surtido de emociones y sentimientos.

Para comparar resultados, hicieron lo mismo con un grupo de personas.

Estamos hablando del primer estudio comparativo de neuroimágenes entre los humanos y otra especie diferente a los primates.

Asombrosamente, se observó que la corteza auditiva (región del cerebro que procesa los sonidos) de ambos grupos respondía de la misma manera a las mismas emociones.

¡Ojo! Esto no quiere decir que los perros tengan los mismos sentimientos que los seres humanos.

Lo que estas investigaciones ponen de manifiesto es que existen áreas homólogas en los cerebros de humanos y perros que responden a las emociones que transmiten los sonidos.

Es sabido que existen similitudes acústicas entre diferentes especies, a la hora de expresar sentimientos.

Para Claudio Gerzovich Lis, veterinario especialista en comportamiento animal, queda mucho camino por recorrer, ya que son más las preguntas que las respuestas.

Está claro que estos estudios ponen en evidencia el que humanos y perros compartan el modo de procesar las emociones.

Por supuesto que hay diferencias, pero menos de las que la ciencia venía defendiendo hasta ahora.

 

Los sentimientos de los gatos

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Los gatos tenemos mala fama, sobre todo si se nos compara con los perros.

Los perros son sociables, diurnos, serviles, y los gatos somos solitarios, nocturnos e independientes.

Esto no es del todo cierto. Por ejemplo, nosotros no somos nocturnos. Somos crepusculares (matutinos y vespertinos), porque es cuando nuestras presas naturales están activas.

Mantenemos esta conducta, quizás porque sólo llevamos unos 9.000 años “domesticados” frente a los 40.000 del perro.

 

Los gatos somos así de chulitos

 

Diferentes estudios han demostrado curiosos aspectos de nuestra conducta y relación con los humanos.

En la Universidad de Tokio (nosotros también tenemos Universidades que nos estudian), un equipo realizó un estudio sobre cómo respondemos al ser llamados.

En primer lugar, lo hicieron sólo con el sonido, sin presencia humana. ¿Resultado? Ninguno de los compañeros se dignó en acudir.

Lo dicho: somos así de chulitos.

Sin embargo, si quien llamaba era la voz familiar, ahí sí que mostrábamos signos de reconocimiento (mover las orejas, emitir ruiditos,…).

Eso sí, seguíamos sin movernos.

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Seguramente es por los pocos años de “domesticación”.

Intentaré explicárselo a mi Amitachula cuando me llame y yo no mueva ni el bigote.

Aunque imagino que diría que tengo un morro que me lo piso, ja, ja, ja.

 

Tu gato imitará tu conducta

 

Para John Bradshaw, de la Universidad de Bristol (que importante me siento, aaahhhh), existe una conducta en los gatos, muy diferente a la de los perros, en su relación con los humanos.

Los perros actúan de modo diferente con las personas a cómo actúan con sus congéneres.

Eso no pasa con nosotros. Por lo visto, os consideramos una especie distinta.

Eso dice el tal John, basándose en que actuamos con los humanos igual que lo hacemos con nuestros compis de raza.

Podría parecer que os tratamos con un cierto desdén o paternalismo.

Pero la Universidad de Viena examinó el vínculo entre un grupo de gatos y sus dueños.

Se llegó a la conclusión de que los humanos con personalidades más extrovertidas o concienzudas provocaban un patrón más complejo de conducta en los gatos.

O sea, que los patrones de relaciones humano-gato son cómo las complejas y duraderas relaciones humano-humano.

A través de un estudio específico, la Universidad de Mesina (Italia), afirmó que los gatos imitamos a nuestros dueños.

No nos alarmemos, esto quiere decir que adecuamos nuestros patrones de alimentación y descanso al de nuestros humanos.

 

Después de todo lo dicho, quedan claros varios puntos, a saber:

 

  • Que la etología es una disciplina que interesa a muchas universidades.
  • Que el perro es el mejor amigo del hombre.
  • Que estamos en camino de que el humano sea el mejor amigo del perro.
  • Que, con suerte, también podrá ser el mejor amigo del gato
  • Y, SOBRE TODO, que nosotros también tenemos sentimientos y nos afectan el abandono, los maltratos y la dura vida de la calle.

 

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