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Lexi y Johnny: felices juntos

Lexi-Johnny

14 Dic Lexi y Johnny: felices juntos

La historia de Lexi y Johnny es muy bonita y rechula.

Con esta historia os quiero hacer ver la importancia de las mascotas en los casos de niños cómo Johnny.

Aunque la vida de ambos no tuvo un comienzo alentador, al unir sus destinos disfrutan de su mutua compañía, y Lexi es para Johnny un auténtico bálsamo que le hace más llevadero su día a día.

Ese día a día es muy diferente del resto de niños con mascotas

 

 

Vamos por partes:

 

 

Johnny, el amigo de Lexi

Johnny es un niño estadounidense de nueve años que sufre parálisis cerebral tetrapléjica.

Para respirar, necesita estar conectado a una máquina. Sufre convulsiones, necesita ayuda para comer y no tiene control sobre su cuerpo.

Sólo puede estar sentado por cortos periodos de tiempo.

Esto hace que esté prácticamente las 24 horas del día acostado y conectado a una máquina.

Por todo esto, Johnny no puede llevar una vida normal, como el resto de los niños. Es consciente de todo lo que pasa a su alrededor pero, lamentablemente, no puede reaccionar.

Todo esto le hacía estar deprimido y triste.

 

 

Lexi, la amiga de Johnny

Lexi, es una perra de raza golden retriever que fue abandonada, con 5 meses, en un centro de rescate, donde la derivaron a  un hogar de acogida.

Los perros de esta raza son tan guapos como este:

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La pobre Lexi llegó al centro con un aspecto realmente penoso.

Por tanto, lo primero que hizo su mami de cogida fue darle un buen baño para quitarle todas las pulgas que mortificaban su cuerpecito de cachorra.

Después, tocó revisión con el veterinario.

En la consulta descubrieron que Lexi tenía gusanos intestinales. Nuestra amiga fue tratada y vacunada pertinentemente.

Durante el periodo de convivencia con su mami de acogida, Lexi dio muestras de ser una perrita muy sensible y madura.

Estaba claro que la cachorrita era muy especial y necesitaba un hogar donde sentirse querida y segura, y donde dar todo el amor que tenía dentro.

 

 

Lexi y Johnny juntos

Hace un año, la mamá de Johnny decidió adoptar a Lexi y, desde entonces, esta pareja es inseparable.

Nada más llegar a su nueva casa, la perrita actuó cómo el cachorro que es. Se mostró hiperactiva y olfateó toda la casa.

Hasta que se encontró con Johnny y cambió completamente de actitud.

Su increíble instinto le dictó que ese cachorro de humano era también especial, que necesitaba otro tipo de convivencia.

Está claro que nadie le había enseñado como actuar con niños.

Es más, Lexi nunca había estado con niños.

La perra se acercó con cuidado a la cama de Johnny, procurando no tocar ningún cable o tubo. Se arrimó al costado del niño y apoyó su cabeza en su hombro.

 

 

Y surgió el milagro

Johnny nunca había visto algo así. Lo que raramente había conseguido nadie antes, ahora lo conseguía la perra: la cara del niño se iluminó de ilusión.

Y, desde ese día, ambos son inseparables. Ven juntos la tele, juntos duermen la siesta, incluso juegan.

La mamá de Johnny tira una pelota, Lexi la va a buscar y la lleva sobre el niño.

Pero lo más importante, Lexi es parte fundamental en las sesiones de terapia de Johnny.

Al estar con la perra, Johnny relaja los músculos, lo que hace menos dolorosas las sesiones de estiramientos de músculos.

Además, si puede acariciar a su perra, Johnny no llora durante la terapia.

La perrita, sabe por instinto que el niño sufre cuando está siendo tratado, por eso no para de darle besos en las mejillas o lamerle las manos.

Esa es su forma de decirle que no está sólo.

Porque sólo Lexi consigue hacer sonreír y reír a Johnny.

Son dos almas puras, sin malicia, que se han encontrado en la vida para darse apoyo y cariño mutuo.

 

 

Niños y mascotas: amor incondicional

Y es que pocas cosas hay más bonitas que la relación entre un niño y su mascota.

 

 

Cualquier humano que haya tenido una mascota de pequeño estará de acuerdo en que sus mejores recuerdos son con su compi de cuatro patas.

La felicidad de correr aventuras juntos, de jugar sin preocupaciones, de descansar al calor del otro.

Es una  bonita forma de aprender generosidad, lealtad, cariño desinteresado y compromiso.

Espero que os haya gustado la historia de estos dos amigos.

A pesar de todo, son dos seres afortunados, el uno tiene el amor y lealtad de su perrita y esta, tiene el amor y las risas que le arranca siempre a su amito.

Ahora mismo, Amitachula está llorando a moco tendido. En cuanto acabe voy a darle mimitos yo también.

 

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