Meta
 

Más historias de mito y leyenda gatuna

en-la-luna

19 May Más historias de mito y leyenda gatuna

Hoy os traigo la segunda entrega de lo que voy encontrando, mito o leyenda, sobre nosotros, los gatos.

Esos lindos gatitos que muchos adoráis y algunos no soportáis.

Pero en cualquier caso, a NINGUNO os dejamos indiferentes, ya sea por fascinación o intriga.

¡Vamos al lío!

 

El gato árabe

 

El profeta Mahoma tenía una gata llamada Muezza. Era una gata blanca con ojos de diferente color y, además, la favorita del profeta.

La leyenda dice que Muezza estaba dormidita sobre la túnica de Mahoma. Para no molestar a su consentida, Mahoma se recortó la túnica y se levantó con sumo cuidado.

Debido a esta debilidad del Profeta por su gata, para los turcos, un gato blanco con colores dispares es un auténtico “regalo de Alá”.

 

El gato de los deseos

gato-mágico

A pesar de que ningún humano sabe a ciencia cierta si existe o no, yo os aseguro que si que existen gatos de los deseos.

Lo que pasa es que trae mala suerte contar que, gracias a un gato, alguien ha cumplido sus deseos.

El procedimiento es muy sencillo.

Se trata de colocar a tu gatito sobre tu regazo, susurrarle al oído tu deseo y darle muchas golosinas. Tu deseo e cumplirá si al gato le gustan las chuches.

 

yuppi

Por cierto, tengo que comunicarle a mi Amitachula que yo soy un “gato de los deseos”, así que ya puede ir preparando muchas chuches ricas. Ja, ja, ja.

 

 

 

La leyenda del Rey de los gatos

 

 

 gato-rey

Esta, para vosotros los humanos, una leyenda, es un poco delicada de contar, ya que no puedo desvelaros secretos que sólo a los gatos nos incumben.

Nosotros vivimos en un mundo paralelo al vuestro. En dicho mundo, secreto y oculto, las dimensiones de espacio y tiempo son muy distintas a la que vosotros conocéis.

Los humanos que han convivido con nosotros lo intuyen pero, gracias a su discreción, ni se entrometen ni se divulga.

¿Cuantas veces no os ha pedido vuestro gato que se le abriesen las puertas para salir al exterior?

Y le habéis abierto, sorprendidos de la urgencia y la desesperación que mostraba por salir.

Algo así como si le fuese la vida en ello, para luego volver tranquilamente a casita.

Esto es porque ha tenido que salir a cumplir con una obligación gatuna inaplazable,  transmitida de una forma que no os voy a explicar, a toda la comunidad gatuna del lugar.

 

Todo esto viene a colación porque, según cuenta la leyenda, cuando el rey de los gatos fallece, se reencarna en otro congénere.

Las historias sobre esta leyenda nos cuentan que se ha visto a grupos de gatos rodeando a un gato muerto, tal cual fuese un cortejo fúnebre.

Después de estar mucho tiempo sentados e inmóviles, se ha visto descender una niebla que cubrió toda la escena y que al desaparecer esta, también desaparece el grupo de gatos.

Quienes han relatado esto, también cuentan que no hacemos lo mismo con todos los compañeros muertos.

¡Claro! Rey de los gatos sólo puede haber uno.

Y, una vez que sabemos que se ha reencarnado y que ya hay nuevo Rey, pues todos a casita a descansar.

 

 

El gato siamés

 

 

Antiguamente. Los gatos siameses sólo se podían obtener como un regalo especial del Rey de Siam (ahora este reino se llama Tailandia y es un sitio que está muy lejos de aquí), ya que eran considerados animales sagrados.

El Rey mantuvo a esta raza dentro de su palacio y sólo podían poseerla humanos de sangre real o sacerdotes.

Robar uno de estos gatos de la Corte Real era castigado con la muerte.

Los gatos siameses tomaban parte en los funerales de los reyes de Tailandia.

Se les ponía dentro de la tumba en la que se practicaba un orificio especial. Cuando el gato salía, se consideraba que el alma del rey había entrado en el gato para emprender viaje a su siguiente vida.

 

¿Por qué nos erizamos?

 enfado

 

Esta bonita leyenda nos llega de México y se la contó una abuelita a su nieta para explicarle esta cuestión.

Sólo os diré que es bastante más cierta de lo que creéis.

Todos sabéis ya que los gatos somos protectores de nuestros humanos.

Por la noche, como sois más vulnerables, nosotros procuramos estar muy cerquita vuestro.

Es entonces cuando se acercan seres muy malos a robar el alma a nuestros humanos.

Nosotros ronroneamos para decirles que no, pero ellos nos dicen que si consiguen contar todos los pelos de nuestro cuerpo, deberemos dejar que se lleven el alma de nuestros amitos.

Nosotros les dejamos hacer y, cuando ya casi han acabado, nos erizamos y conseguimos que pierdan la cuenta.

tierno-g<tito

 

¿No es esta una leyenda preciosa?

No Comments

Post A Comment