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la generosidad de otros tres héroes para mi lista

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21 Jul la generosidad de otros tres héroes para mi lista

No sólo generosidad, los tres personajes protagonistas de hoy también dan una lección de respeto por la vida de otros seres vivos.

Vamos a ello:

 

Una caja con gatitos abandonados

 

gatitos-caja

 

Aragón es un perro que sabe muy bien lo que es ser rescatado y que la vida te dé una segunda oportunidad.

Mientras paseaba con sus rescatistas, voluntarios de la organización griega Second Chance Animal Rescue Society, Aragón comenzó a llevarlos hasta una caja.

La caja contenía 4 gatitos que habían sido abandonados para dejarlos morir de hambre, o de frío o de miedo, o comidos por los zorros o algún otro depredador.

Lo cierto es que gracias a la generosidad de nuestro héroe, se llegó a tiempo para salvar a los gatitos.

Los voluntarios se llevaron inmediatamente a los gatitos para ser revisados por el veterinario.

 

padre-adoptivoPor fortuna estaban bien de salud y, Aragón, se convirtió en un “padre adoptivo” cuidadoso, que se recostaba a su lado para darles el calor y cariño que no pudo darles su propia madre.

Con los cuidados de los voluntarios y, sobre todo, de Aragón, los gatitos están listos para ser adoptados.

 

 

 

 

La generosidad de Storm

 

Storm

 

Storm es un golden retriever que paseaba con otro compi de cuatro patas y el dueño de ambos por las heladas aguas de la costa de Nueva York.

De pronto, se encontraron con un cervatillo flotando y a punto de ahogarse.

Storm no se lo pensó dos veces y se lanzó al agua para intentar rescatarlo.

Fue nadando hasta el pobre ciervo, lo agarró suavemente por el cuello y volvió a nadar hacia la orilla.

El cervatillo llegó agotado y muy asustado, por lo que se derrumbó.

 cervatillo-agotado

 

Storm no se dio por vencido y empezó a empujarle con su hocico y a tirar de él para asegurarse de que seguía vivo.

Y vaya si estaba bien, al llegar los voluntarios del refugio a los que llamó el dueño de Storm, el pequeño ciervo se volvió a tirar al agua, con la intención de escapar.

Pero está vez se fue incluso más lejos. Estaba aturdido después de la traumática experiencia.

A los voluntarios no les quedó más remedio que tirarse ellos al agua y rescatar al cervatillo por segunda vez.

Después de esta odisea, finalmente en cervatillo se está recuperando en el refugio.

Los voluntarios son optimistas: pronto recuperará las fuerzas para ponerse en pie.

El valiente Storm no se achicó ante el agua helada. Su generosidad sólo contempló que había otro ser vivo en apuros y se lanzó a rescatarlo.

 

El «malote» del barrio

 

A mi Amitachula le gustan mucho las pelis de gánster. Esas donde hay muchos chicos malos y chicas muy guapas pero también malas.

 

 

 

Pasamos muchas tardes viéndolas. Ella en el sillón y yo cómodamente acurrucado en sus rodillas.

En principio, pueden parecer chicos muy malotes pero, en el fondo, también tienen su corazoncito.

Este es el caso de James Giuliani, un antiguo mafioso que, después de una temporada en la cárcel por sus fechorías en el barrio de Brooklyn, ha decidido orientar su vida al rescate y cuidado de animales abandonados.

La cosa empezó cuando se encontró con un perro abandonado y maltratado, al que llamó Bruno.

James cuidó de Bruno y, cuando éste murió, James decidió que no volvería a sus antiguas actividades, ya que había encontrado otro propósito en su vida: buscar, rescatar y cuidar a animales abandonados.

 

Creó el refugio Keno’s Animal Sanctuary.

Os recomiendo visitar la web porque es chulísima de verdad.

En el refugio, sin jaulas, conviven unos 52 animales entre perros, gatos, lagartos, tortugas, aves, ardillas,…

James siente que es este su objetivo en la vida. Suele rescatar, cada año entre 60 y 100 mapaches y entre 30 y 60 zarigüeyas.

 

 

Pero no penséis que se ha vuelto un “flojeras”, que va. Cómo el mismo dice:

“¿Está mi temperamento todavía ahí? Sí. Pero ahora está dirigido en una dirección diferente. Todavía no tengo ningún problema en saltar del auto y golpearte con un bate de béisbol, pero tal vez no porque me debas dinero, sino porque estás maltratando a un perro”.

Así que mucho ojito con lo que hacéis porque James nos defenderá siempre.

Su vida ha cambiado a mejor gracias a la generosidad que aprendió de los compañeros de cuatro patas:

Los animales me enseñaron a no ser egoísta y sin ellos yo estaría en el cementerio, esa es la verdad, sin ellos no estaría aquí ahora”.

 

Espero que estas tres historias os hayan gustado tanto cómo a mí.

¡Feliz fin de semana a todos!

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