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¡¡¡Horror!!! mudanza a la vista.

de-mudanza

10 Ene ¡¡¡Horror!!! mudanza a la vista.

Oír mudanza y erizárseme el espinazo es todo uno.

Pues sí, resulta que hemos estado a punto de mudarnos. 

Por esa razón he de pediros disculpas. No tenía acceso al ordenata entre tantas cajas de embalaje, y no podía contaros mí día a día en el blog. 

Hace ya un par de meses, mi Amitachula empezó a llenar la casa con un montón de cajas.

En un principio, pensé que me había montado un parque de atracciones para mí sólo. Viví ilusionado en un mundo lleno de cajas de cartón.

¡Qué placer deambular por tanta caja! Confieso que estaba flipando. asustado

 

 

 

 

 

 

 

 

Mi gozo en un pozo

Curiosamente, según se iban llenando las cajas, se iban vaciando las estanterías y los armarios.

No había duda, se avecinaba una mudanza.

La confirmación me llegó al oír a Amitachula en una conversación telefónica:

 

“Pues sí, tengo lista la mudanza para la próxima semana. Con respecto a Pope, viene conmigo en el tren y ya quedé con el veterinario para sedarlo antes del viaje. Es un viaje largo.”

 

Pero ¿Qué dice esta insensata? Sedarme y hacer un largo viaje.

Incluso consultó en internet estoy-enfadadocómo hacer mejor una mudanza con gato.

Seguí escuchando y, por lo visto, nos cambiábamos de casa y de ciudad.

Me entró mucha angustia. Una nueva casa y en otra ciudad. Ya no vería más a Trencitas ni a Mofletes. Ya no vería más mi calle.

 

Me puse como un loco a rascar todas las cajas de la mudanza.

 

Mi pequeño mundo se derrumbaba.

 

 

Cancelada la mudanza

 

Pasaron unos días y Amitachula se puso malita. No sé qué pasó. Yo estaba atento a todo lo que hablaba ella por teléfono, hasta que oí lo siguiente:

 

“Cancelo la mudanza. Creo que puedo trabajar mejor en Madrid y, en mi situación, no sería honesto para la nueva empresa”

 

¡¡¡BIEN!!!! Nos quedamos en casita.

 

A partir de ese momento, las cajas se empezaron a vaciar y volver todo otra vez a las estanterías y a los armarios.

 

Yo aprovechaba para echar una buena siesta. Cada día en una nueva caja vacía.

siesta-en-cajita

 

Fue una tarea de varias semanas porque, como ya os he dicho, mi humana estaba un poco pochita.

 

Yo procuraba mimarla y hacerle gracias para que se sintiera mejor. No tardó en recuperarse.

tierno

 

VUELTA A LA NORMALIDAD

Ya no quedan cajas en casa pero, no me importa.

 

Pasado el susto, disfruto durmiendo en cualquier rincón de mi casita, henchido de la tranquilidad que da saber que mi Amitachula nunca me abandonará.

 

 

Ahora Amitachula trabaja todas las mañanas en el ordenador y yo me quedo a su ladito. Ya no me paso el día esperando, solito, a que llegue por la tarde. 

Eso sí, confieso que la sigo despertando a las 06:00 am, para que me llene el cuenquito de pienso.

 

La diferencia es que ahora, ella no se va a la calle, sino que vuelve un ratito a la cama.

 tranquilo

Ya ha vuelto la normalidad y yo soy un gato feliz.

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